22 meses de lactancia materna

lactancia 2
Por: Andrea lasso

Es realmente para mi un orgullo escribir el titulo de mi articulo, porque cuando nació Joel, pensé que no lo iba a lograr. Es mi segundo hijo y debo confesar que no fue algo planeado, pero fue la mas grande bendición que pudo llegar a mi vida, la muestra que Dios tenia grandes cosas para mi. Cuando me entere del embarazo, hice mil planes, entre ellos, que iba a alimentarlo solo hasta los seis meses para que entrara a una guardería y poder trabajar y estudiar como tenia planeado, y aquí estoy, con 22 meses alimentándolo aun, trabajando desde mi casa, feliz con mis hijos, y luchando por lo que sueño a su lado.

Todo empezó, a las 2:07 minutos de la tarde del 10 de Septiembre de 2013, en la Clinica Saludcoop de la 80 en Medellin, allí di a luz a mi hijo, y aunque hoy quisiera cambiar muchas cosas de mi parto (algo de lo que espero escribir en otra nota) en cuanto a la lactancia no tengo queja. Sentir a mi hijo en mis brazos luego de nacer, fue una experiencia mágica, maravillosa y única aunque era el segundo, para mi fue como el primero. Luego de nacer, no paso mucho tiempo para tenerlo en mis brazos, y lo primero que hice fue pegarlo a su pecho, porque desde ese momento dejaban de ser mios. El con todo su instinto se agarro, y fue algo mágico, maravilloso, fue como si por ese medio le transmitiera todo mi amor, mi agradecimiento por permitirme ser su madre, mi admiración por ser un luchador para llegar a este mundo, y fueron los momentos mas hermosos de mi vida. Con Joel no segui horarios, no segui reglas, sencillamente segui mi instinto, lo alimente y fue hermoso. Al dia siguiente de su nacimiento, el pediatra lo reviso y me felicito, porque realmente estaba muy sano y pocas mamas en esa época estaban lactando correctamente a sus hijos, y debo confesarles que me sentí una heroína.

Luego de esto llego Juan, conoció a su hermanito y salimos para la casa. Aquí las cosas se complicaron un poco porque en mi dieta tuve una recaida con fiebre, y al estar sola (solo con mi esposo) no sabíamos que hacer, si darle pecho era malo, si la fiebre mia podía hacerle daño, no teníamos ni idea, y fue allí donde los mitos empezaron a rondar; pero fue mas grande el instinto y decidi planear bien las cosas. Mi fiebre subió muy alta, asi que evite en esos momentos darle leche pero tampoco permiti que se le diera formula, ni aguas, ni nada. Controlamos la fiebre con pañitos, acetaminofen y listo de nuevo al ruedo con Joel y asi salimos de esa crisis juntos y sanos.

El segundo tropiezo fueron los celos de Juan, el hermanito mayor, obviamente al alimentar al bebe demandaba mas atención, quería hacerlo sola, en espacios silenciosos, calmados, sin molestias y esto le restaba tiempo y atención a mi Juan, lo que despertó en el sentimientos no tan agradables, y reacciones y comportamientos que lo único que buscaban era llamar la atención. Dejo de usar el baño y empezó a hacer pipi en la cama cada noche, asi que descubrimos que algo estaba fallando; fue asi como decidi involucrarlo en el proceso de lactancia, lo sentaba junto a mi cuando alimentaba a Joel, incluso he llegado a darle pecho a el, y no le disgusta para nada, reconozco que es extraño, porque cuando tienes un segundo hijo ves inmenso al primero, pero es hermoso, y nunca sabes cuando será la ultima vez, que definitivamente algún dia llegara. Prueba superada también.

Luego de esto vinieron los comentarios de terceros, algo que vivi también con mi primer hijo, con la diferencia que en esta ocasión no permiti que influyeran en mi decisión de detener la lactancia, como tristemente si paso con Juan.

“Sera que eso si lo alimenta?” “Sera que no queda lleno y por eso pide cada nada?” “A usted si le sale leche?” “Eso fue que salió mala lechera” “Esa leche es aguada eso no sirve para nada” “Dele aguita que a ellos les da sed” “Empiece a darle probaditas porque o si no después no come nada” “mija la cogió de chupo” “empiece a quitársela o si no se va a esclavizar” “por eso es que no duerme bien en la noche” “por tanto pecho es que no come bien” “por eso es que no engorda porque solo le da leche” y asi podría quedarme escribiéndoles horas todas las frases que escuchaba de personas cercanas y aveces de desconocidos que con buenas intenciones pretendían “ayudarme” en esta tarea de ser mama. Y no me molestan porque yo muchas veces he pensado lo mismo, pero la información nos brinda poder y el saber que todo esto son solo mitos, me ha dado la capacidad para decidir y para defender el hecho de alimentar a mi hijo.

Puedo decir orgullosamente que di Lactancia Materna Exclusiva a mis dos hijos hasta sus seis meses de edad, allí inicie la alimentación complementaria poco a poco, pero sin dejar el pecho.

Con mi hijo mayor, lo retire a los 15 meses por los motivos que ya les conte, pero con Joel aun continuo y es algo que definitivamente a mi me hace falta hacer, aunque hace poco decidi empezar a retirarlo, a disminuirlo, hay días que sencillamente me siento sola, me siento cansada, y el solo contacto con mi hijo, me llena de fuerzas, asi como hay días difíciles en que siento que no puedo mas, pero definitivamente es mas lo bueno.

Es cierto que ha sido difícil, no lo voy a negar, ni voy a pintar la lactancia materna como una historia de hadas, porque seria mentir, es cierto que duele al principio, y fue muy doloroso, los primeros días, mis pezones sangraban, y el dolor con cada succion era inmenso, pero el entender la cantidad de protección que le estaba brindando a mi hijo, me llenaba de fuerzas y de motivos para seguir y para ignorar ese dolor, de haber sabido todo eso con Juan, no habría dudarlo un segundo en seguirlo lactando. Es cierto que he tenido que dejar de salir muchas veces, en el dia o en la noche, porque sencillamente yo soy su alimento, es cierto que me he privado de momentos divertidos por estar acostada durmiéndolo con su teta, es cierto que aveces me canso y me agoto y digo no mas, es cierto que aveces en el baño sencillamente se antoja y no se que hacer; es cierto que he dejado comidas a medias y se han enfriado porque el quiere comer, es cierto que he recibido diez mil criticas, malas miradas en la calle, consejos bienintencionados pero que lo único que hacen es confundirme, es cierto que hace ya casi dos años no paso tres noches seguidas derecho, es cierto, todo esto es cierto, pero también es cierto, que su mirada cuando come no tiene precio, que sus manitos tocándome la cara o acariciándome el cuello me hacen sentir el centro del mundo para alguien, es cierto que lo necesito junto a mi, que me hace falta cuando no lo hago diario, es cierto que la leche materna, tiene una cantidad inmensa de beneficios para los niños y eso de que con los años pierde sus nutrientes es una total mentira, es cierto que los niños crecen y sus necesidades aumentan y cambian pero nuestra leche es la misma y siempre será beneficiosa para ellos; y yo soy la prueba que es asi. Mi hijo mayor tiene una menor respuesta de defensas frente a las enfermedades, ha sido mas propenso a adquirirlas, sufrió gastroenteritis cuando tenia 15 meses, luego de esto los cuadros de vomito y diarrea eran constantes, y yo ignoraba que tenia la solución en mis senos… Una triste realidad porque no puedo devolver el tiempo y cambiar las decisiones, pero con Joel decidi que seria diferente y asi ha sido, sus defensas son muy altas, no se ha enfermado jamás de forma grave. Lo que hago es compartir mi historia para que mas mamitas tomen sus decisiones pero informadas, con bases y criterios fundamentados y no solo por lo que nos dicen los doctores o las personas que nos rodean y tal vez piensen que hacen un bien.

Asi han sido mis 22 meses de lactancia materna, con días de gozo y días difíciles, días a punto de tirar la toalla y días en que solo quiero amamantar mi pequeño; y aquí sigo, defendiendo lo que decidi y respetando a quienes no lo hacen; Hace poco decidi que era tiempo de empezar un proceso de “NO MAS POCHECA” porque me sentía agotada, cansada con el tema, pero el con sus ojitos de amor todo lo compra; y sorpresivamente como si el entendiera lo que aveces siente mama, sus tomas han disminuido, y aunque vamos lento, su gusto por la comida va en aumento, asi que siento que este proceso lo inicie yo pero el me esta dando las pautas para avanzar; y eso me hace demasiado feliz.

Esta es mi historia, diferente a muchas, similar a otras, pero mia, y de eso se trata, de defender nuestros puntos de vista, de respetar los ajenos y ante todo de informarnos para adquirir poder, para sustentar y para no equivocarnos en este bello camino de ser mamas!!!!

Que viva la pocheca y nuestro derecho a elegir!!!!!

¡PORQUE LA LACTANCIA MATERNA ESTA DE MODA!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s